Archivo de la etiqueta: 20N

9.710.775

Nueve millones setecientos diez mil setecientos setenta y cinco españoles no ejercieron su derecho al voto en las últimas elecciones generales. Tres de cada diez ciudadanos no confiaron en las variadas opciones políticas propuestas, rechazan el actual sistema o simplemente refugian su indignación en el silencio de la apatía social. Si consiguiéramos arrinconar nuestro amor a la democracia y el profundo respeto a los que lucharon por el derecho a elegir, otros muchos hubiéramos tomado la opción de quedarnos en casa.

Los defensores de la socialdemocracia han ejercido durante años de neoliberales manejados por “los mercados” como verdaderas marionetas javanesas de un teatro de sombras. El descaro es cada día mayor. Como bien recoge Rosa María Artal (@rosamariaartal) en su último ensayo “La Energía Liberada”, los altos ejecutivos del sector bancario, responsables de la crisis económica en todo el mundo, dirigen públicamente y sin pasar por las urnas la política europea.

Wayang-figure for shadow theatre, Java, Indonesia

Los recortes en sanidad, educación o servicios sociales se pasean sin rubor de la mano de la subida de impuestos, la congelación de salarios o la merma en los derechos laborales. ¿Quién tendrá la valentía de acabar con los beneficios fiscales de grandes riquezas y multinacionales? ¿Se impondrá un gravamen a las transacciones financieras? ¿Cuándo se perseguirá seriamente el fraude fiscal en nuestro país? ¿En qué momento se erradicarán los sueldos públicos inflados, los gastos superfluos o las administraciones sobre-dimensionadas? ¿Se abrirá el debate sobre la utilidad real del Senado o de las Diputaciones? ¿Alguién entenderá que las políticas de educación, investigación o igualdad de oportunidades son nuestra única baza de futuro?

Mariano Rajoy ha llegado al gobierno con suficiente poder para ser valiente. No es fácil la tarea, ni el entorno, ni la situación heredada… ¿Optará por romper con el camino iluminado por el Dios de los mercados o se convertirá en el segundo presidente de tela, cartón y gomaespuma de la historia de España?

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Política

19N: Jornada con reflexión e influencias en Twitter

En el artículo 144 de la Ley Orgánica 5/1985 del Régimen Electoral General se recoge que “serán castigados con la pena de prisión de tres meses a un año o la multa de seis a veinticuatro meses” quienes realicen “actos de propaganda una vez finalizado el plazo de la campaña electoral”.

La conocida como Jornada de Reflexión se implantó en nuestro país para evitar incidentes entre simpatizantes de los diferentes partidos políticos y sobre todo propiciar un voto “sin influencias”.

En el año 1985, cuando se aprobó nuestra actual ley electoral, en España sólo un grupo de físicos de altas energías de seis Centros Académicos y de Investigación estaban conectados en red. Hoy somos más de 27 millones de internautas, hay 15 millones de usuarios españoles en Facebook y más 3 millones de “twitteros”*.

Este 19N, estoy seguro de que los perfiles oficiales de los principales partidos y candidatos quedarán silenciados. ¿Pero la Junta Electoral perseguirá los “tweets” de militantes y simpatizantes?

Imagino a magistrados y catedráticos tropezándose con su toga en “muros” y “timelines” en su tarea de mantener la objetividad y transparencia del proceso electoral.

Las redes sociales seguirán siendo, como en las últimas semanas, el paraíso de la opinión política. Ese gran foro de discusión en la que las armas son las palabras y la batalla se decide entre eslóganes e idearios de partido.

Los medios de comunicación abrirán sus informativos con las concentraciones de indignados, que como ya ocurrió en las elecciones autonómicas, reflexionarán de forma colectiva, crítica y en ocasiones contradictoria en plazas de toda España.

Mientras en las redes sociales se compartirán libremente argumentos a favor y en contra de ese, este o aquel candidato, se recordarán los errores de uno y otro bando, aparecerán las fórmulas mágicas que necesita el país….y al final alguien pedirá el voto.

Hasta el proceso más importante de nuestra democracia está marcado por lo absurdo, la comedia de un país de pandereta.

*(Datos Nielsen Mayo 2011)

2 comentarios

Archivado bajo Pensamientos, Periodismo, Política

Con “R” de rabia

Me da rabia, mucha rabia, la incoherencia política, nuestra desmemoriada sociedad y el “galleguismo” como pilar de una estrategia de victoria. En dos meses estaremos otra vez hablando de ideas políticas, proyectos,  soluciones…iluso de mí. ¿Cómo reaccionarán mis intestinos a la secuela electoral?

Las próximas elecciones se inscribirán con “R”. La erre, no confundir con su antítesis, la ere. Esta última no tiene ambición de liderazgo, nunca ocupará la cabeza de ninguna sopa de letras, es colaborativa y necesita de los demás para existir.

Rajoy es la opción de “la ambigüedad es buena consejera, o no”. El señalado por el todo poderoso dedo de la mano que meció la cuna de Bush, insiste en criticar al cadáver sin presentar su propio testamento. El esfuerzo y la acción han dejado de ser ingredientes de éxito. Los “Nini” son la nueva élite de la sociedad. Dejan de ser unos incomprendidos, para convertirse en los futuros líderes del mundo “involucionado”.

Rubalcaba es la opción de “ningún pasado sobrevive al candidato”. El hombre fuerte del ejecutivo de la negación y lo absurdo, se ha convertido en el gran iluminado. Dice tener las soluciones que necesita el país, las fórmulas magistrales del progreso, las recetas contra el desempleo e incluso las vitaminas para el crecimiento económico. Lástima que todo se le haya revelado justo cuando salió del gobierno. Hablando catalán.

Ambos contarán con la complicidad de la sociedad. Unos porque creerán elegir la menos mala de las opciones y otros simplemente por besugos. Perdón, lo digo por sus tres segundos de memoria.

Sólo encuentro algo tangible de esta vía rápida de escape,  Zapatero y su equipo por fin hablan con veracidad. No la que merecemos los ciudadanos por respeto democrático sino la que otorga involuntariamente no tener nada que ganar. Mejor dicho nada más que perder.

Y esto, aunque parezca punzante, a mi me calma la rabia.

Deja un comentario

Archivado bajo Periodismo, Política