Archivo de la etiqueta: justicia

Ni libre ni demócrata, el mundo es hoy “Moodysta”

Durante años los responsables de las entidades financieras españolas han llevado una burbuja pegada en su frente y un ladrillo metido en el bolsillo. El gobierno español tuvo que rescatarles de su propia zozobra. Y lo hizo con dinero público, esos euros que en los meses difíciles descubrimos en el total a deducir de nuestra nómina.

Subidos a nuestros flotadores, siguieron cobrando sus primas multimillonarias y generando beneficios en sus entidades. El gobierno afrontó el mayor recorte de la historia y a los ciudadanos nos hicieron responsables de la prima de riesgo, el tipo impositivo, los flujos de capital, el PIB, el IPC, EL GMF, el ICC…

El señor banquero es un tipo irónico; ¿Hablamos? Me dice. Siéntese. ¿Para qué quiere el dinero? ¿Cuánto gana usted? Ha bajado el importe. Han subido los intereses. Ha bajado el plazo de amortización. Sólo prestamos a quién no necesita. Tiene la opción de la hipoteca puente. Debajo, me dice. En España el clima no es duro.

La montaña rusa económica internacional no está marcada por los planes de ahorro, la reactivación del consumo o la creación de empleo. El nuevo líder espiritual Moody´s recibe las oraciones de banqueros y gobernantes. Decía mi abuela que Dios aprieta pero no ahoga. Estas agencias son aficionadas a la vuelta de tuerca sin contemplaciones y con justificaciones demasiado sospechosas.

Estos días de representaciones cinematográficas magistrales, el poder del usurero es quién mejor nota de calificación obtiene. Papeles protagonistas para el malvado Gadafi, que ha superado las expectativas del director, y un héroe llamado “comunidad internacional” con las banderas de libertad y democracia anudadas en los misiles de largo alcance.

 Tras sentarme en mi asiento – yo también me levante en la ovación abierta a la intervención internacional – leo los créditos del film y me pregunto; ¿Hubiéramos tenido héroe si la zona de conflicto no fuera una de las más ricas en petróleo del planeta?

Los “civiles” de Palestina, Myanmar, Yemen o la propia China han dejado de esperar a este “ejercito de la libertad”. Demasiado tiempo en taquilla para comprar su entrada.

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Periodismo, Política

El cero de la vergüenza

El cero de la vergüenza es el que transforma 40.000 millones de dólares en 400.000 millones. Un cero que no sólo modifica el valor económico de la cifra, también su fin.

Este cero alienta el mercadeo informativo del morbo, maneja el foco del escenario y convierte dramas en verdaderos “reality shows”. La sociedad sólo observará desde la sensibilidad y el horror un único rescate de mineros, una catástrofe natural, una guerra entre hermanos, un sólo campo de refugiados…es curioso descubrir, que hasta en la información humana, las segundas partes no son rentables.

No ha habido focos, cámaras ni micrófonos para los mineros atrapados en el yacimiento Portovelo de Ecuador, ni para los cerca de 300 fallecidos por cólera en Haití. Ni siquiera nos importa el medio millón de refugiados que reclaman ayuda humanitaria en el Chad, las miles de mujeres etíopes infectadas de SIDA y malaria o ese niño que muere de hambre cada seis segundos en algún rincón del mundo. Interés cero, el cero de la vergüenza. Indiferencia.

40.000 millones de dólares, lo que gastamos en diez días en armamento, es la cantidad necesaria para acabar con el hambre en el mundo.

400.000 millones de dólares es lo que sólo Europa ha invertido para rescatar a las entidades financieras.

400.000 millones de balas.

 

Mayor Zaragoza lo califica de “vergüenza colectiva”, yo creo que nos convierte en “asesinos pasivos”.

El cero de la vergüenza describe a quienes NO gobiernan, aunque ocupen el puesto. Es el que descubre a una sociedad con la boca cerrada, para lo importante. Discurre entre los autodenominados medios comprometidos, mientras cuentan picos de audiencia. 

Denis Diderot afirmó que la indiferencia hace sabios y la insensibilidad monstruos. Esta mañana me he mirado al espejo.

He sentido miedo.

2 comentarios

Archivado bajo Pensamientos, Periodismo, Protagonistas olvidados

Guerra Civil de Papel

Esta semana se ha vuelto a visualizar la realidad de nuestro país. Esa que permanece dormida y aletargada hasta que algún acontecimiento político y social la despierta enfurecida. Como a muchos les gusta decir en sus mediocres discursos, “las dos Españas” se han presentado sin disfraz ni artificio en las páginas de los periódicos nacionales y en los debates de radio y televisión.

No tengo conocimientos suficientes para valorar si el proceso abierto por el juez Baltasar Garzón para abrir las fosas comunes es “judicialmente y procesalmente correcto”. Desde mi experiencia personal sólo afirmo con rotundidad que es moralmente loable.

Precisamente estos días, se cumple un año desde que desarrollé el reportaje “Abrir fosas para cerrar heridas”.

Fosas comunes del franquismo. Foto: Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

Este trabajo para la Cadena SER, me acercó la realidad de muchos españoles que no conocen el final de la vida de sus abuelos, padres o tíos. Sólo quieren reparar su dignidad y recuperar los restos de sus familiares de las cunetas de cientos de carreteras. Les asisten los Derechos Humanos y en ningún caso buscan abrir heridas, al contrario, quieren cerrarlas y vivir en paz.

Mientras los periódicos españoles libraban su propia “Guerra Civil de Papel”, desde el extranjero, grandes referentes del periodismo como “The Guardian” o “Süddeutsche Zeitung” defienden el trabajo de Garzón. La comunidad internacional pone de relieve que es la extrema derecha la que ha sentado en el banquillo “al juez más activo contra los poderosos de toda ideología”. (Así lo resumió El País)
Garzón no es el único elemento potenciador de esta nueva Guerra Civil de Papel. Los nacionalistas tienen si caben más realidades estos días para apoyar “su causa”.
La Audiencia Nacional ha absuelto a los cinco directivos del diario “Egunkaria” acusados de pertenecer a la organización terrorista ETA. Casos como este nos demuestra que nos queda mucho por aprender –nacionalismo y libertad de expresión no es igual a apoyo a la violencia- y sobre todo enseñará a muchos a ser cuidadosos a la hora de posicionarse.  El 10 de abril de 2003, se celebraba en Madrid la VII Edición de los Premios de la Música, y Fermín Muguruza recibió un galardón por la ‘Mejor canción en Euskera’. En su discurso, apoyó a los trabajadores del diario en euskera clausurado, a cambio recibió los silbidos de multitud de artistas, los mismos que estos días se muestran como defensores de la libertad.

Si a todo esto le sumamos la indecisión del Tribunal Supremo sobre el Estatuto de Cataluña, tenemos suficientes justificaciones para aquellos que afirman que los jueces de este país están politizados. Y una realidad; la justicia no está ejerciendo exclusivamente de árbitro.

Los periódicos españoles están librando su propia Guerra Civil. La derecha, la izquierda, la ultraderecha, los comunistas…utilizan casos como la acusación al juez Garzón como arma arrojadiza de un resentimiento que afortunadamente la mayoría de los ciudadanos no sentimos.

Lo que más me preocupa es la facilidad con la que las nuevas generaciones se suman a uno u otro bando, en la mayoría de las ocasiones sin conocer nuestra historia o simplemente la verdad. Ninguno somos ya herederos directos del dolor que la Guerra Civil trajo a este país. Somos hijos de la transición y este es el equipo en el que deberíamos estar jugando todos.

La libertad que nos regaló la democracia es la única idea por la que deberíamos luchar. Espero que todo quede en el “Papel”.

1 comentario

Archivado bajo Periodismo, Política

El ruido, los derechos ciudadanos y la ley que pretendió frenar una sentencia.

Víctor, tiene 71 años, vive en Ciudad Santo Domingo de Algete (Madrid). Una media de 300 aviones sobrevuelan cada día su casa desde que los políticos más insignes del país inauguraron, bien juntitos para salir en la foto, la ampliación del Aeropuerto de Barajas.

A Víctor le han diagnosticado en el hospital madrileño de La Princesa “un trastorno ansioso depresivo intermitente causado por el intenso estrés y sufrimiento que afirma le produce el tráfico aéreo en su lugar de residencia”.

Víctor no sólo tiene un informe médico…junto a él, en un cajón, tiene una sentencia del Tribunal Supremo que hace un año reconocía su derecho a la intimidad y ordenaba a AENA a dejar de sobrevolar su casa, sentencia que hoy todavía no se ha cumplido. A Víctor ni siquiera le ha valido que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid hace cinco meses ordenara a AENA reducir a la mitad los vuelos sobre la urbanización algeteña. Víctor no entiende nada.

Esta semana se ha aprobado la reforma de la Ley de Navegación Aérea. El texto llegó el lunes al Senado y allí el Partido Popular decidió abstenerse ante el mismo texto que aprobó semanas antes en el Congreso junto con el PSOE, CIU y el grupo Mixto. El Ministerio de Fomento tenía todo calculado y el PP también, el primero buscaba frenar futuras sentencias y el segundo poder utilizar el tema (cuando a Esperanza Aguirre se le acaben los toros y el IVA) y quedar bien entre los alcaldes del Partido Popular y sus votantes en los municipios afectados.

La ley se publicará en el BOE. La ley no incluye explícitamente el cumplimiento de la sentencia histórica de Algete que queda en manos de la voluntad del gobierno y frena la posibilidad de que cientos de miles de vecinos afectados en todos los aeropuertos españoles puedan denunciar ante una situación de injusticia.

¿Justicia? Para quién pueda pagarla; no es casualidad que las únicas sentencias a favor de los afectados se consigan desde una urbanización de lujo y con los mejores abogados del país.

¿Justicia? Sólo si no chocan con los intereses políticos y económicos del país. La reforma de ley se puso en marcha cuando la sentencia se hizo firme…casualidad.

 

¿Es también una casualidad que la noticia haya pasado casi desapercibida en los medios de comunicación?

–  Un programa especial de Hora 25 en la Cadena SER aportó su granito de arena para frenar la intención del gobierno de colar la reforma por vía de urgencia en la Ley Omnibus.

– Si buscas en Google News: “Ley de Navegación Aérea” sólo encontraras 8 entradas, tres de ellas de la emisora local de la SER en el norte de Madrid (www.sermadridnorte.com)

Esta reforma legislativa marca el futuro de cientos de miles de vecinos del entorno de los aeropuertos de todo el país. Era necesario buscar el equilibrio entre los derechos de los ciudadanos y la economía y el empleo que generan las infraestructuras aeroportuarias, pero a mi me queda la sensación de que los lobbys de las compañías aéreas han ganado. La reforma incluye la obligación a los vecinos de soportar el ruido de los aviones.

¿Se ha creado una ley para acabar con una sentencia que defiende los derechos del ciudadano?

El tiempo lo dirá y espero que con la Constitución en la mano no se permita.

1 comentario

Archivado bajo Periodismo, Política